¿Sínodo Amazónico? Pedro y Pablo tuvieron fuerte discusión al inicio de la Iglesia

¿Sínodo Amazónico? Pedro y Pablo tuvieron fuerte discusión al inicio de la Iglesia

Publicado el 09/10/2019
Equipo Editorial HN


Pedro Ricardo Barreto Jimeno Cardenal-Arzobispo de Huancayo (Perú) se refirió a los ataques que ha recibido el Sínodo especial para la Región Panamazónica, que hoy prosiguió la tercera congregación, ante la presencia del papa Francisco, mientras prosiguió la presentación de las intervenciones sobre el Instrumentum Laboris.

Los Padres sinodales presentes en el Aula eran 183.

El cardenal peruano afirmó que las discusiones en la Iglesia siempre han existido. “Pedro y Pablo tuvieron una fuerte discusión al inicio de la Iglesia. Pedro estaba convencido que había que exigir a todos aquellos que entren a la Iglesia Católica por el bautismo, los mismos requisitos de un judío. Por ejemplo la circuncisión”.

“Pablo- continuó- , siendo judío, apóstol de la gente, no creía (en la circuncisión) y dice: ‘esto no puede darse, porque la Iglesia es universal, es católica’. Y ¿qué hicieron?  Se reunieron, en un sínodo, oraron y hablaron. Y dicen después: “el Espíritu Santo y nosotros hemos decidido tal cosa”. Entonces, yo creo que lo importante es la espiritualidad”. 

Por otro lado, defendió las palabras del Papa de ayer, “en el parlamento que tenemos en nuestros países se vota. El sínodo no es un parlamento. No va haber decisiones que tomemos, simplemente haremos propuestas para que el Santo Padre también las rece, las discierna y nos ofrezca orientaciones”.

El cardenal ha planteado la situación compleja de la Amazonía por su extensión y composición de frente a los retos pastorales y misioneros, además respeto a la cultura y a los derechos humanos de los pueblos ancestrales. 

“Tenemos que tener en cuenta que la Amazonia tiene 7 millones y medio de kilómetros cuadrados, abarca 9 países, es muy importante, caer en la cuenta de la inmensidad de este bioma amazónico (también llamado paisaje bioclimático)”. 

E ilustró: “Italia tiene 301.000 kilómetros cuadrados, solamente un vicariato apostólico de Madre de Dios, que visitó el Santo Padre el 20 de enero del año pasado, tiene 150.000 kilómetros cuadrados, la mitad de Italia y es un territorio eclesiástico donde el asfalto brilla por su ausencia”. 

Los derechos humanos en el territorio también son un problema, además de otros graves. “Es un terreno disputado desde diversos frentes, es una población que está sufriendo de manera constante en la historia y la Iglesia no es que se esté preocupando recién ahora de la problemática de las poblaciones originarias”. 

Siglos atrás los papas preocupados por la Amazonía 

Mgr Barreto, fondateur du Réseau ecclésial pan-amazonien (Repam) © Jean-Claude Gerez
Mgr Barreto, fondateur du Réseau ecclésial pan-amazonien (Repam) © Jean-Claude Gerez

Asimismo, recordó que varios papas en la historia se han preocupado de la Amazonía y de sus pueblos.

“En 1741, el papa Benedicto XIV tuvo un gesto muy importante de escribir una carta para acompañar el sufrimiento de las poblaciones indígenas. Y San Pío X en 1912 escribió una encíclica, muy breve, sobre el tema del genocidio cauchero que abarcó varios países de la Amazonía”

Por ende, afirmó, “la Iglesia, hoy, está continuando esta misión desde el inicio, de anunciar el evangelio de Jesús respetando la vida y la dignidad de las personas humanas”. 

Martirio luces y sombras 

En la Amazonía, de hecho, el número de mártires en este ámbito es alarmante, tanto es así que entre los año 2003 y 2017 los indígenas que murieron por defender sus propios territorios fueron 1.119. No sólo eso: a menudo, los líderes sociales son víctimas de la impunidad y de la insuficiencia de poderes estatales que no garantizan su seguridad.

El cardenal peruano añadió: “tenemos que reconocer como Iglesia que en este proceso evangelizador de más de quinientos años, ha habido luces muy fuertes, ha habido martirio de religiosos, de sacerdotes, de laicos, de indígenas que por proteger la vida y su territorio han ofrendado lo mejor de sí”. 

“Pero, insistió, también reconocemos que ha habido sombras, y las sombras, las hemos reconocido y las reconocemos, porque como dijo el Papa Francisco: el anuncio del Evangelio no se puede imponer, es una invitación muy especial”.

Reconocer la sabiduría ancestral de los pueblos indigenas 

“En este contexto de inmensidad y de importancia para la humanidad”, pidió “reconocer la sabiduría ancestral de los pueblos amazónicos, incluso podríamos afirmar de los pueblos originarios de todo el mundo”. 

En este sentido, rememoró, “en marzo pasado tuvimos una reunión en la Universidad de Georgetown (universidad católica, de la Compañía de Jesús, ubicada en Georgetown, Washington D. C.)  cardenales, obispos, laicos, religiosas y también representantes de los pueblos indigenas de todos los continentes, no podían entenderse entre ellos por la diversidad de lenguas, pero también había una unidad en la diversidad de culturas, de lenguas, una unidad en la defensa de la vida, en la defensa del territorio, en el cuidado del bosque”.

Indígena: nadie nos escucha, solo papa Francisco 

El Vice Presidente de la Red Eclesial Panamazonica sostuvo que el Sínodo vincula “la riqueza de la sabiduría ancestral de los pueblos ancestrales” con el Sucesor de Pedro. 

“Yo escuché de una indígena amazónica, en uno de los muchos eventos de preparación para el documento (instrumentum laboris) que dijo lo siguiente: ‘los políticos no tienen tiempo para escucharnos, los sectores diversos de la sociedad mucho menos, pero nuestro hermano Francisco si tiene tiempo, e invita a la Iglesia de todo el mundo, no solo de la Iglesia en la Amazonía, a escucharlos, y eso, es lo que hemos hecho en este año y medio de encuentros”. 

Indígenas nos evangelizan

Luego confesó a los periodistas presentes en la Oficina de Prensa de la Santa Sede: “Yo les digo, personalmente en esta larga vida que Dios me ha concedido, yo he querido y quiero mucho a los indígenas, pero ahora mucho más porque me han enseñado desde la gran universidad de la vida, del encuentro con la tierra, del encuentro con los hermanos y del encuentro con este Dios creador que a través de ellos me ha evangelizado y me siguen evangelizando”. 

Visibilidad al dolor de los pueblos y la Casa Común 

El cardenal destacó la gran responsabilidad que tiene el sínodo en dar visibilidad a los pueblos ancestrales en medio de una sociedad altamente tecnológica que olvidó lo esencial. “También acabo de escuchar hace unos días aquí en Roma de una hermana indígena amazónica cuando se le preguntaba qué esperaba de este sínodo. Ella dijo: La esperanza no acaba, la esperanza continua viva. Esto es tan esencial para ayudarnos a nosotros en una sociedad tan tecnocratica que vive deprimida, con tantas dificultades económicas”, opinó. 

San Francisco de Asís, patrón del Sínodo 

El cardenal Barreto recordó al santo pobrecillo, san Francisco de Asís, italiano, pero fue “el primero que amó no solo la Amazonía” y la creación, a pesar de que “tenía un padre rico y su vida en Europa estaba asegurada”, pero “se encuentra de manera personal con Jesús, y se enfrenta con su padre (biológico) para alabar al Señor, laudato si por nuestra madre tierra”. 

San Francisco de Asís dice muchas de las cosas que dicen los pueblos indigenas: el buen vivir, que no es vivir con bienestar, sino en sintonía con la madre Tierra y los hermanos. 

Por otro lado, afirmó que el otro Francisco (el actual pontífice), nacido en Buenos Aíres, de padres migrantes, asume la identidad de San Francisco de Asís, el patrón del actual Sínodo para la Amazonía. “Le pido a Dios por intercesión de San Francisco, que todos ustedes entiendan que el único lenguaje universal es el lenguaje del amor y el lenguaje de caminar juntos y de dar testimonio de una vida sobria, sencilla y humilde”.