Cardenal Ramazzini. Estar al lado de los pobres, indígenas y migrantes

Cardenal Ramazzini. Estar al lado de los pobres, indígenas y migrantes

Publicado el 10/10/2019
Equipo Editorial HN


Nació el 16 de julio de 1947 en Ciudad de Guatemala, es el mayor de los cuatro hijos de Ernesto Ramazzini y Delia Imeri, de origen italiano, que emigraron de Lombardía. Estudió filosofía y teología en el Instituto Teológico de los salesianos en Guatemala. Ordenado sacerdote el 27 de junio de 1971. Estudió derecho canónico en la Universidad Gregoriana de Roma.

Fue nombrado obispo de San Marcos por Juan Pablo II, quien lo ordenó el 6 de enero de 1989 en la Basílica de San Pedro. Su lema episcopal es: "¡Ay de mí si no evangelizo!" En la diócesis fundó la pastoral de la tierra, para la valorización de los recursos agrícolas y la dignidad de los trabajadores rurales, y la Casa del migrante, para proteger especialmente a los menores no acompañados. Fue trasladado a la diócesis de Huehuetenango en 2012, donde funge como obispo hasta el día de hoy. Ha ocupado diversos cargos en la Conferencia Episcopal de Guatemala. También ha contribuido con la Secretaría episcopal de Centro América (SEDAC) y con el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

En 2011 recibió el premio "Pacem in Terris" -otorgado "para honrar a una persona que se destaca en paz y justicia, no sólo en su propio país sino en el mundo"- y el 14 de mayo de 2012 fue trasladado por Benedicto XVI a la sede residencial de Huehuetenango, que cuenta con casi un millón de fieles, en la frontera con el estado mexicano de Chiapas. Después de entrar en la diócesis el 14 de julio, relanzó aún más su servicio a los pobres, convirtiéndose en un punto de referencia especialmente para los pueblos indígenas que sufren violencia e injusticia. Vatican News lo entrevistó y comparte con nosotros su visión sobre los temas: migrantes, indígenas y violencia en Guatemala.

Migrantes

El Cardenal Ramazzini comenzó afirmando que él es descendiente de migrantes italianos, y que parte de su familia se vio obligada, por la pobreza a migrar hacia los Estados Unidos. Considera que más que migración, este fenómeno debería ser considerado como una “expulsión” (…) “Lo llamo así porque es una migración forzada por la pobreza y la falta de oportunidades, la expulsión de guatemaltecos ha sido muy numerosa hacia estados unidos”, insistió.

Los jóvenes guatemaltecos se ven forzados a salir del país ante la falta de oportunidades. Ellos “quisieran soñar con un futuro diferente y no lo pueden hacer”. La pobreza los obliga a migrar hacia Estados Unidos. El Cardenal invita a recordar otra cara del mismo fenómeno: “los más de 11.400 menores no acompañados que desde octubre del año pasado sabíamos que estaban en Estados Unidos y que estamos dando seguimiento para saber dónde están ahora, porque muchos de ellos fueron separados de sus familias y necesitamos saber cuál es la situación de ellos”.

Indígenas: inculturación de la fe y realidad socioeconómica

Ramazzini explicó que en la conferencia episcopal “hemos desarrollado una pastoral indígena que tiene dos perspectivas:  una es la de la inculturación de la fe, es decir, cómo lograr que la cosmovisión religiosa de estos pueblos originarios pueda encontrar una integración adecuada con la práctica de la fe cristiana de la Iglesia católica para que no haya lo que existió en el pasado, un satanismo sobre lo que era la cosmovisión religiosa de estos pueblos indígenas”.

“La otra perspectiva es más bien de tipo socioeconómico. En Guatemala no podemos negar que los pueblos originarios han sido los más excluidos, los más abandonados de lo que podemos llamar un desarrollo económico social. En ese sentido, si analizamos los lugares donde viven los pueblos originarios, nos damos cuenta que son los pueblos más abandonados por las políticas públicas”. El Cardenal Ramazzini insistió que el compromiso de los obispos es “ir impulsando movimientos y acciones que puedan ayudar a resolver esta problemática de marginación, de pobreza y de miseria, y al mismo tiempo lograr los procesos de inculturación de los que he hablado”.

Violencia

El Cardenal subrayó que la violencia tiene múltiples causas: la pobreza, el crimen organizado, el narcotráfico y sus prácticas, así como un débil sistema de administración de la justicia que muchas veces es parcial. “Necesitamos magistrados y jueces que no sean corruptos. Necesitamos que todo e l sistema de administración de la justicia en Guatemala sea de acuerdo a la equidad y de acuerdo a procedimientos que realmente sean expeditos y efectivos. Trabajo en Guatemala en la Pastoral Penitenciaria y descubro que hay gente en la cárcel, presa, que ya no deberían estar allí o que los meten en una cárcel común, cuando los delitos son menores y que tienen que estar con personas que han cometido asesinatos y extorsiones cuando ellos solo cometieron un delito menor”.

Preocupación ecológica en Centro América y México

Esta semana se fundó la Red Eclesial Ecológica Mesoamericana. Ante esta iniciativa expresó: “Tengo la esperanza de que sea un proceso en el que podamos fuertemente involucrarnos, tanto católicos como cristianos no católicos, como hombres y mujeres de buena voluntad que estamos preocupados por el medio ambiente”. Seguidamente subrayó: Es un compromiso muy urgente de enfrentar esta problemática ambiental que es muy grave en nuestros países, por el tema de la contaminación del agua, de la deforestación que estamos haciendo, de la extinción de especies animales y de especies vegetales. Necesitamos tomar medidas urgentes para parar toda esta destrucción que estamos haciendo de la creación”.

Momentos de oración

Me gusta la oración de san Francisco de Asís, en esa oración nos enseña lo que debemos de ser, es decir, instrumentos de la paz; de la paz con la creación, con nosotros, los seres humanos y de la paz de nosotros con Dios.