Día 19: Nacimiento de Jesús - (Lucas 1 26-38; Lucas 2)

Día 19: Nacimiento de Jesús - (Lucas 1 26-38; Lucas 2)

Escrito el 19/09/2019
Equipo Editorial HN


Lucas 1, 26 - 38

La Anunciación

  1. Anuncio del nacimiento de Jesús
    El sexto mes envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret,
  2. a una virgen prometida a un hombre llamado José, de la familia de David; la virgen se llamaba María.
  3. Entró el ángel a donde estaba ella y le dijo:
    — Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
  4.  29 Al oírlo, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué clase de saludo era aquél.
  5.  30 El ángel le dijo:
    — No temas, María, que gozas del favor de Dios.
  6. Mira, concebirás y darás a luz un hijo, a quien llamarás Jesús.
  7. Será grande, llevará el título de Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,
  8. para que reine sobre la Casa de Jacob por siempre y su reino no tenga fin.
  9. María respondió al ángel:
    — ¿Cómo sucederá eso si no convivo con un hombre?
  10. El ángel le respondió:
    — El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el consagrado que nazca llevará el título de Hijo de Dios.
  11. Mira, también tu pariente Isabel ha concebido en su vejez, y la que se consideraba estéril está ya de seis meses.
  12. Pues nada es imposible para Dios.
  13. Respondió María:
    — Yo soy la servidora del Señor: que se cumpla en mí tu palabra.
    El ángel la dejó y se fue.

Lucas 2, 1-52

Nacimiento de Jesús

  1. Por entonces se promulgó un decreto del emperador Augusto que ordenaba a todo el mundo inscribirse en un censo.
  2. Éste fue el primer censo, realizado siendo Quirino gobernador de Siria.
  3. Acudían todos a inscribirse, cada uno en su ciudad.
  4. José subió de Nazaret, ciudad de Galilea, a la Ciudad de David en Judea, llamada Belén — pues pertenecía a la Casa y familia de David— ,
  5. a inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.
  6. Estando ellos allí, le llegó la hora del parto
  7. y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no habían encontrado sitio en la posada.
  8. Había unos pastores en la zona que cuidaban por turnos los rebaños a la intemperie.
  9. Un ángel del Señor se les presentó. La gloria del Señor los cercó de resplandor y ellos sintieron un gran temor.
  10. El ángel les dijo:
    — No teman. Miren, les doy una Buena Noticia, una gran alegría para todo el pueblo:
  11. Hoy les ha nacido en la Ciudad de David el Salvador, el Mesías y Señor.
  12. Esto les servirá de señal: encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
  13. Al ángel, en ese momento, se le juntó otra gran cantidad de ángeles, que alababan a Dios diciendo:
  14. — ¡Gloria a Dios en lo alto
    y en la tierra paz
    a los hombres amados por él!
  15. Cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se decían:
    — Crucemos hacia Belén, a ver lo que ha sucedido y nos ha comunicado el Señor.
  16. Fueron rápidamente y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre.
  17. Al verlo, les contaron lo que les habían dicho del niño.
  18. Y todos los que lo oyeron se asombraban de lo que contaban los pastores.
  19. Pero María conservaba y meditaba todo en su corazón.
  20. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto; tal como se lo habían anunciado.
  21. Circuncisión y presentación de Jesús
    Al octavo día, al tiempo de circuncidarlo, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de que fuera concebido.
  22. Y, cuando llegó el día de su purificación,
  23. de acuerdo con la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentárselo al Señor, como manda la ley del Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor;
  24. además ofrecieron el sacrificio que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones.
  25. Bendición de Simeón
    Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre honrado y piadoso, que esperaba la liberación de Israel y se guiaba por el Espíritu Santo.
  26. Le había comunicado el Espíritu Santo que no moriría sin antes haber visto al Mesías del Señor.
  27. Conducido, por el mismo Espíritu, se dirigió al templo. Cuando los padres introducían al niño Jesús para cumplir con él lo mandado en la ley,
  28. Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
  29. — Ahora, Señor, según tu palabra,
    puedes dejar que tu sirviente muera en paz
  30. porque mis ojos han visto a tu salvación,
  31. que has dispuesto
    ante todos los pueblos
  32. como luz para iluminar a los paganos
    y como gloria de tu pueblo Israel.
  33. El padre y la madre estaban admirados de lo que decía acerca del niño.
  34. Simeón los bendijo y dijo a María, la madre:
    — Mira, este niño está colocado de modo que todos en Israel o caigan o se levanten; será signo de contradicción
  35. y así se manifestarán claramente los pensamientos de todos. En cuanto a ti, una espada te atravesará el corazón.
  36. Alabanza de Ana
    Estaba allí la profetisa Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era de edad avanzada, casada en su juventud había vivido con su marido siete años,
  37. desde entonces había permanecido viuda y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del templo, sirviendo noche y día con oraciones y ayunos.
  38. Se presentó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a cuantos esperaban la liberación de Jerusalén.
  39. De vuelta a Nazaret
    Cumplidos todos los preceptos de la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.
  40. El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y el favor de Dios lo acompañaba.
  41. El niño Jesús en el Templo
    Para la fiesta de Pascua iban sus padres todos los años a Jerusalén.
  42. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según costumbre.
  43. Al terminar ésta, mientras ellos se volvían, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran.
  44. Pensando que iba en la caravana, hicieron un día de camino y se pusieron a buscarlo entre los parientes y los conocidos.
  45. Al no encontrarlo, regresaron a buscarlo a Jerusalén.
  46. Luego de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
  47. Y todos los que lo oían estaban maravillados ante su inteligencia y sus respuestas.
  48. Al verlo, se quedaron desconcertados, y su madre le dijo:
    — Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.
  49. Él replicó:
    — ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo estar en los asuntos de mi Padre?
  50. Ellos no entendieron lo que les dijo.
  51. Regresó con ellos, fue a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.
  52. Jesús crecía en [el] saber, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres.

Tomado de la Biblia de Nuestro Pueblo