Día 30: Cielo nuevo y tierra nueva  - (Apocalisis 21-22)

Día 30: Cielo nuevo y tierra nueva  - (Apocalisis 21-22)

Escrito el 30/09/2019
Equipo Editorial HN


Apocalipsis de Juan 21, 1-27

El Cielo nuevo y la Tierra nueva/La nueva Jerusalén
Nuevo cielo y nueva tierra

  1. Vi un cielo nuevo y una tierra nueva. El primer cielo y la primera tierra habían desaparecido, el mar ya no existe.
  2. Vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, bajando del cielo, de Dios, preparada como novia que se arregla para el novio.
  3. Oí una voz potente que salía del trono: Mira la morada de Dios entre los hombres: habitará con ellos; ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos.
  4. Les secará las lágrimas de los ojos. Ya no habrá muerte ni pena ni llanto ni dolor. Todo lo antiguo ha pasado.
  5. El que estaba sentado en el trono dijo: Mira, yo hago nuevas todas las cosas. Y añadió: Escribe, que estas palabras mías son verdaderas y dignas de fe.
  6. Y me dijo: Se terminó. Yo [soy] el alfa y la omega, el principio y el fin. Al sediento le daré a beber gratuitamente del manantial de la vida.
  7. El vencedor heredará todo esto. Yo seré su Dios y él será mi hijo.
  8. En cambio, los cobardes y desconfiados, los depravados y asesinos, los lujuriosos y hechiceros, los idólatras y embusteros de toda clase tendrán su lote en el foso de fuego y azufre ardiente — que es la muerte segunda— .
  9. La nueva Jerusalén
    Se acercó uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las últimas plagas y me habló así: Ven que te enseñaré la novia, la esposa del Cordero.
  10. Me trasladó en éxtasis a una montaña grande y elevada y me mostró la Ciudad Santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, de Dios,
  11. resplandeciente con la gloria de Dios. Brillaba como piedra preciosa, como jaspe cristalino.
  12. Tenía una muralla grande y alta, con doce puertas y doce ángeles en las puertas, y grabados [los nombres] de las doce tribus de Israel.
  13. A oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, a occidente tres puertas.
  14. La muralla de la ciudad tiene doce piedras de cimiento, que llevan los nombres de los doce apóstoles del Cordero.
  15. El que hablaba conmigo tenía una caña de medir de oro, para medir la ciudad y las puertas y la muralla.
  16. La ciudad tiene un trazado cuadrangular, igual de ancho que de largo.
  17. Midió con la caña la ciudad: doce mil estadios: igual en longitud, anchura y altura. Midió la muralla: ciento cuarenta y cuatro codos, en la medida humana que usaba el ángel.
  18. El aparejo de la muralla era de jaspe, la ciudad de oro puro, límpido como cristal.
  19. Los cimientos de la muralla de la ciudad están adornados con piedras preciosas. El primer cimiento de jaspe, el segundo de zafiro, el tercero de calcedonia, el cuarto de esmeralda,
  20. el quinto de ónice, el sexto de cornalina, el séptimo de crisólito, el octavo de berilo, el noveno de topacio, el décimo de crisopraso, el undécimo de turquesa, el duodécimo de amatista.
  21. Las doce puertas son doce perlas, cada puerta una sola perla. Las calles de la ciudad pavimentadas de oro puro, límpido como cristal.
  22. No vi en ella templo alguno, porque el Señor Dios Todopoderoso y el Cordero son su templo.
  23. La ciudad no necesita que la ilumine el sol ni la luna, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero.
  24. A su luz caminarán las naciones, y los reyes del mundo le llevarán sus riquezas.
  25. Sus puertas no se cerrarán de día. No existirá en ella la noche.
  26. Le traerán la riqueza y el esplendor de las naciones.
  27. No entrará en ella nada profano, ni depravados ni mentirosos; sólo entrarán los inscritos en el libro de la vida del Cordero.

Apocalipsis de Juan 22, 1-21

Mira que vengo pronto

  1. Me mostró un río de agua viva, brillante como cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero.
  2. En medio de la plaza y en los márgenes del río crece el árbol de la vida, que da fruto doce veces: cada mes una cosecha, y sus hojas son medicinales para las naciones.
  3. No habrá allí nada maldito. En ella se encontrará el trono de Dios y del Cordero. Sus siervos lo adorarán
  4. y verán su rostro y llevarán en la frente su nombre.
  5. Allí no habrá noche. No les hará falta luz de lámpara ni luz del sol, porque los ilumina el Señor Dios, y reinarán por los siglos de los siglos.
  6. Venida de Cristo
    Me dijo: Estas palabras son verdaderas y fidedignas. El Señor, Dios de los espíritus proféticos, envió a su ángel para mostrar a sus siervos lo que ha de suceder en breve.
  7. Mira que llego pronto. Dichoso el que guarde las palabras proféticas de este libro.
  8. Yo soy Juan, el que ha oído y visto esto. Al escuchar y mirar, me postré a los pies del ángel que me lo enseñaba para adorarlo.
  9. Pero él me dijo: ¡No lo hagas! que soy siervo como tú y tus hermanos los profetas y los que guardan las palabras de este libro. A Dios has de adorar.
  10. Me añadió: No ocultes las palabras proféticas de este libro, porque su plazo está próximo.
  11. El malvado que siga en su maldad y el impuro en su impureza, el honrado en su honradez y el santo en su santidad.
  12. Yo llegaré pronto llevando la paga para dar a cada uno lo que merecen sus obras.
  13. Yo soy el alfa y la omega, el primero y el último, el principio y el fin.
  14. Dichosos los que lavan sus vestidos, porque tendrán a su disposición el árbol de la vida y entrarán por las puertas en la ciudad.
  15. Fuera quedarán los invertidos, hechiceros, lujuriosos, asesinos, idólatras, los que aman y practican la mentira.
  16. Yo, Jesús, envié a mi ángel a ustedes con este testimonio acerca de las Iglesias. Yo soy el retoño que desciende de David, el astro brillante de la mañana.
  17. El Espíritu y la novia dicen: Ven. El que escuche diga: Ven. Quien tenga sed venga, quien quiera recibirá sin que le cueste nada agua de vida.
  18. — Yo amonesto a los que escuchan las palabras proféticas de este libro: Si alguien añade algo, Dios le añadirá las plagas escritas en este libro.
  19. Si alguien quita algo de las palabras proféticas de este libro, Dios le quitará su participación en el árbol de la vida y en la Ciudad Santa, que se describen en este libro.
  20. El que atestigua todo esto dice: Sí, vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús.
  21. La gracia del Señor Jesús esté con todos.

Tomado de la Biblia de Nuestro Pueblo