Reflexiones Marianas - El último deseo de un seminarista

Reflexiones Marianas - El último deseo de un seminarista

Escrito el 15/12/2019
Equipo Editorial HN


Luis Comollo era un seminarista con mucha fama de santidad. Cuando está moribundo sentía un gran temor a presentarse ante el Juicio de DIOS donde "cada uno tendrá que dar cuenta de todo lo que ha hecho, lo bueno y lo malo y recibir sentencia según las obras que haya hecho, las buenas y malas, pues,  DIOS pagará a cada uno según sus obras (Romanos 2,6). De pronto tuvo un sueño que al principio lo hizo gritar de pavor, pero que luego lo llenó de consuelo. Al despertarse narró a su amigo Juan Bosco todo lo que había visto durante el Sueño Visión y que tanto lo consolaba ahora. Dijo así:
   "Soñé qué llegaba a la eternidad y que mis pecados me llevaban hacia él abismo eterno. Ya iba llegando a la orilla del temible fuego y miles de demonios bramaban de emoción al verme llegar al sitio de los tormentos, cuando de pronto sentí que una mano amiga me detenía y me hacía volver atrás. Era la SANTÍSIMA VIRGEN que cuidadosamente me decía: "No, no, mis amigos, mis verdaderos devotos jamás llegarán a los tormentos eternos", y con gran desilusión de los espíritus infernales me apartó de aquel sitio tenebroso y me encaminó por el  camino del Cielo". Comollo ya no sintió más la angustia y el miedo a la muerte y unos momentos antes de expirar dijo a su amigo Bosco:
   "Por favor dígales a mis compañeros que lo que más consuelo me proporciona en estos últimos momentos es haber comulgado muchas veces con el  mayor fervor que pude y... el haber tenido una entusiasta devoción a la SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA".
   SEÑORA y MADRE NUESTRA: haz que también nosotros y nuestros familiares podamos repetir algo semejante al final de nuestra existencia. Amén.