Reflexiones Marianas - La renovación de la Santísima virgen en Chiquinquirá

Reflexiones Marianas - La renovación de la Santísima virgen en Chiquinquirá

Escrito el 26/12/2019
Equipo Editorial HN


El 26 de diciembre de 1586 se renovó en Chiquinquirá (Colombia) la imagen de Nuestra SEÑORA del ROSARIO, de la siguiente manera:

Este cuadro había sido pintado en 1555 en Tunja por el pintor Alfonso de Narváez por encargo del hermano dominico Andrés Jadraque, para Don Antonio de Santana, el cual lo llevó en 1563 a sus posesiones de Sutamarchán. Tiene en el centro a la SANTÍSIMA VIRGEN del ROSARIO con el DIVINO NIÑO. A la derecha a San Antonio (patrono de don Antonio) y a su izquierda a San Andrés (patrono del hermano Andrés). Este Santo lleva la Cruz en forma de X  en la que lo crucificaron.

El cuadro fue colocado en la capilla de los indios en Sutamarchán y allí permaneció por 15 años. Pero como la capilla en donde estaba tenía el techo muy averiado y entraban el sol y las lluvias, la pintura se borró casi por completo y fue quitada del altar.

Llevaron la tela a Chiquinquirá y las imágenes estaban casi totalmente borradas. Pero una piadosa mujer llamada María Ramos, deseando tener una imagen de NUESTRA SEÑORA para rezarle a la REINA del Cielo, le suplicaba constantemente que volviera a hacerse visible en aquella tela, la cual había colgado en el centro de la capilla de los indios de Chiquinquirá.

Y el 26 de diciembre de 1586 al pasar por frente a la capilla la India Cristiana Isabel de Muzo, con su hijito de 4 años, éste le dice: "Madre, la VIRGEN está ardiendo". Ella volvió a mirar y vio que del cuadro salían muchos resplandores. Enseguida llegó María Ramos y al ver el cuadro tan resplandeciente se arrodilló y empezó a rezar dando gracias por aquel prodigio. Luego vino la esposa del señor Santana y con ella muchas mujeres más y durante todo aquel día todos los que pasaron por allí contemplanron la imagen de la SANTÍSIMA VIRGEN con el rostro Soberanamente encendido y las imágenes de San Antonio y San Andrés muy brillantes también. La pintura se había vuelto tan lúcida y brillante que producía gozo al verla.

Al día siguiente ya habían cesado los resplandores, pero la imagen había quedado totalmente renovada. De todas partes empezaron a llegar gentes devotas y los Milagros comenzaron a multiplicarse de manera admirable. Miles de enfermos del cuerpo han recibido la curación de sus males al rezar con FE ante NUESTRA SEÑORA de CHIQUINQUIRÁ y muchos miles más se han curado de enfermedades del alma al cambiar de vida y convertirse después de una visita hecha al Santuario de la REINA de Colombia, a rezarle con toda FE a la MADRE de NUESTRO REDENTOR.