Una letanía de la confianza diseñada para tus propias preocupaciones

Una letanía de la confianza diseñada para tus propias preocupaciones

Escrito el 08/12/2019
Equipo Editorial HN


Un problema hacía que otro viniera a mi mente… hasta que finalmente me encontré en paz

Esta mañana salí a correr, con lo que sentía como el peso del mundo sobre mis hombros. Me encontré luchando contra un problema en particular al que me estoy enfrentando… después de unos 10 minutos simplemente miré hacia arriba y dije: “Jesús, confío en Ti”.

Pero eso hizo que inmediatamente me viniera a la mente un tema diferente, y como si fuera un reflejo, lo repetí, y luego otro problema, y otra vez. Esto continuó durante bastante tiempo hasta que finalmente me encontré en paz, y con un verdadero sentimiento de confianza en la providencia y en la voluntad de Dios.

Cuando llegué a casa escribí esta oración. No es mágico, pero debo decir que solo repetir las palabras después de cada una de las preocupaciones que me vinieron a la mente tuvo un profundo efecto en mí.

Quizás el mayor obstáculo al que se enfrenta cualquier persona de fe es la confianza. Confiar. Si confiamos más, como la mujer con la hemorragia que tocó la capa de Jesús, ¿quizás también podríamos ser sanados?

Letanía de la Confianza

Cuando dudo
Jesús, confío en Ti

Cuando temo
Jesús, confío en Ti

Cuando me siento solo
Jesús, confío en Ti

Cuando me estoy enfrentando a una tentación
Jesús, confío en Ti

Cuando mi fe es débil
Jesús, confío en Ti

Cuando estoy desesperado
Jesús, confío en Ti

Cuando estoy en necesidad
Jesús, confío en Ti

En todas mis esperanzas
Jesús, confío en Ti

En todos mis planes
Jesús, confío en Ti

Para la salvación de aquellos a quienes amo
Jesús, confío en Ti

Para aquellos que están lejos de ti
Jesús, confío en Ti

— Continúa recitando “Jesús, confío en Ti” mientras dejas que cualquier pensamiento o preocupación que enfrentas quede colocada ante Cristo.

Oración conclusiva

Jesús, me pongo en tus brazos amorosos
sabiendo que en Ti está todo lo que pueda necesitar siempre.

En Tu Gracia, por favor, fortalece mi fe y mi confianza en Ti,
que pueda ser sanado/a de toda preocupación o duda
y viva plenamente en la paz y la alegría que vienen
del abandono total en Ti.

Jesús, confío en Ti.